

POR M. NARANJO
CÓRDOBA. Una de las tabernas más populares
de Córdoba, El Coto, mantiene su sabor tradicional desde que abriera sus
puertas en 1971. Por aquellos entonces fue lugar de reunión de monteros y
cazadores, una afición que se dejaba notar en sus paredes, de donde colgaban
trofeos y cabeza de animales y del que aún hace referencia su nombre.
Años más tardes, al cambiar de manos, la
tradición cinégetica dio paso al arte del toreo. No en vano, El Coto es sede
del Club Taurino Finito de Córdoba, cuyos socios cada lunes se reúnen para
organizar viajes para ver al diestro y comentar sus faenas. Pero también la
taberna, dirigida por Ramón Arranz, es sede de la peña que él mismo Arranz
dirige, la Tertulia Taurina El Coto.
Alrededor de las paredes del local cuelgan
cerca de 400 fotos de temática distinta, aunque mayoritariamente reinan las del
toreo. Generaciones y generaciones de cordobeses han pasado asiduamente por
esta taberna que se sitúa como una de las más populares de la ciudad. «Por El
Coto han podido pasar hasta cuatro generaciones de clientela, fija y constante,
de la que la mayoría no son sólo clientes, sino amigos», explica Ramón Arranz.
Codillo y pizzas
Este sabor a pura tradición cordobesa, se
siente también en sus platos. En la carta hay platos que sacian la pasión de
los aficionados taurinos, como puede ser el capotillo de ventresca y pimiento
del piquillo o la asadura de toro de lidia en salsa. De su pasado de caza se
conservan el venado en salsa serrana, la carne de jabalí en salsa de adobo, o
la perdiz escabechada.
Gozan de gran fama, y según el gusto de
muchos muy merecida, los champiñones a la plancha, un plato sencillo que
preparan con un toque especial, transformándolo en un bocado exquisito.
El solomillo en salsa chimichurri, la
vinagreta de atún en escabeche, los pincho de la casa y el salmorejo cordobés
son otras de las especialidades de la casa.
Como buena taberna que se precie cuenta con
un buen vino de la tierra, Montilla-Moriles, aunque también en su carta
aparecen distintos tipos de Rioja, Valdepeñas e incluso vinos de Jerez.
